CONVENCER Y ENTRETENER CON LA PALABRA I
February 28, 2012
Escribir bonito o hablar con gracia no lo es todo en la comunicación. La Retórica se encarga de estudiar la forma de convencer y entretener con la palabra, ya sea escrita o hablada.
Hacer una presentación en la universidad o en el trabajo, convencer a un amigo o a un cliente, enaltecer a una multitud o entretener a los asistentes a una fiesta, conversar con nuestros hijos o con compañeros de trabajo, escribir una carta o un discurso, hacer un reporte o redactar un reportaje, hablar ante las cámaras de TV o ante el micrófono en la radio… Para todo necesitamos la retórica.
Para expresarnos de manera convincente y que el interlocutor quiera escucharnos necesitaremos una estructura. La mayoría de estructuras se basan en tres partes principales:
- Inicial: Con ella tenemos que lograr que las personas nos acepten, acepten nuestra intervención y se interesen por seguirnos recibiendo. Hay muchos métodos para iniciar, como por ejemplo:
- Inicio de impacto. Se consigue llamar la atención con alguna actuación que aparentemente no tenga que ver con lo que se va a hablar. He usado en ocasiones una llamada telefónica planificada, comienzo a hablar y todos se quedan pensando en mi mala educación, al final hago referencia a algún beneficio que ofrece el producto de mi contratante.
- Inicio con una cita de alguien conocido; será la tesis inicial de nuestra alocución.
- Inicio energizante. Se utiliza alguna entrada o ejercicio para lograr que el público se levante y se interese.
- Etc.
- Central: Puede dividirse en varias partes, según el tipo de estructura que usted escoja o cree. Aquí se desarrolla el tema por extenso. Se explica la teoría, la problemática, la propuesta, la conclusión… En fin, se desarrolla lo que uno quiere decir. En esta parte debemos lograr que las personas quieran escuchar lo que le decimos. Debemos entretenerlos, que no significa que se rían, sino que estén atentos a lo que le escribimos o decimos.
- Final: Con el inicio lograremos que nos quieran escuchar, ahora es el momento de lograr que nos quieran volver a escuchar. Los finales buenos hacen que quedemos en la mente de las personas y que le den importancia a lo que les comunicamos. Así como hay diferentes inicios, hay diferentes técnicas para los cierres. El cierre nos hace inmortales en cuanto a la comunicación.
En resumen, hay muchas técnicas para elaborar un escrito o un discurso, elija alguna o fabrique la suya. En la segunda parte de este artículo le mostraré algunos sistemas utilizados para lograr escritos y discursos entretenidos y convincentes.
Expresarse de manera convincente y hacer que nos quieran escuchar no es un don, es un arte que se aprende y se desarrolla. Es una herramienta esencial para triunfar en una empresa o para criar con efectividad. Es un elemento indispensable para las ventas y la negociación. Le invito a que lo desarrolle y lo use, le aseguro que le sacará mucho provecho.
Todo esto está por extenso en mi libro:
- Ventas-Negociación, Retórica-Oratoria y Lenguaje del Cuerpo (www.diegososa.info/ventas)
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
e-mail: Diego@DiegoSosa.info
WEB: www.DiegoSosa.info
ENCUENTRE CINCO TRABAJOS ALTERNATIVOS
February 8, 2012
Hay cosas que podemos hacer en la vida para ganarnos el sustento. Hay otras que queremos hacer para satisfacción propia. ¿Cuáles son? ¿Podemos hacer algo para lograrlas? ¿Podemos estar felices con lo que hacemos? Más en mi artículo de esta semana.
ENCUENTRE CINCO TRABAJOS ALTERNATIVOS
¿Me gusta lo que hago? ¿Y si pierdo el trabajo? ¿Y si desaparece mi puesto? ¿Quiero lograr más éxito o ganar más dinero? Hay muchas interrogantes con respecto a cómo nos ganamos la vida. La gran mayoría trabajamos para ganarnos el sustento. Los trabajos hoy no son para toda la vida, pero hay que defenderlos de la mejor manera.
Cada día veo más personas que se encuentran con la circunstancia de que le han cambiado las condiciones del trabajo o ya su trabajo no existe. Otros que quieren cambiar de trabajo, pero no hacen el menor movimiento para lograrlo.
La situación es que casi nunca estamos conformes con lo que tenemos en el momento… Los luchadores incansables quieren más, los conformistas sólo protestan porque lo que tienen no es suficiente: el jefe es malo, los compañeros son desagradables o cualquier otra disculpa para sentirse que son las víctimas de las circunstancias.
Le propongo que hagamos una rápida lista de cinco oficios que nos gustarían desarrollar. Pueden ser sueños o casos alcanzables, pero le pido que los escriba. Quizá ponga diez y al final reduzca la lista a los cinco que más le gustaría. Por ejemplo:
- Autor de libros
- Actor de teatro
- Directivo de una gran compañía
- Tener mi negocio propio
- Conseguir un ascenso en mi trabajo
Algunos de los que escriba no le traerán dinero, lo consideraremos un hobby. Otros tendremos que invertir mucho tiempo para que se conviertan en productivos. Para otros necesitaremos prepararnos. Otro quizá me represente salir a buscar trabajo. Otro podría significar el riesgo de perder el sustento fijo.
Al final debe quedarnos la idea de lo que en realidad es posible… y así trabajaremos para ello. No dejar que el destino se encargue de nuestro destino. Si quiero ascender, tendré que prepararme para ese puesto y estar a la vista de los jefes como un verdadero candidato. Buscar qué negocio puedo hacer. Aprender el oficio que quisiera ejecutar. Iniciar como oficio paralelo un negocio o una carrera como alternativa…
Puede ser que cuando analice las posibilidades se de cuanta que no hay tantas. Le puedo recomendar entonces que ame su trabajo. Sí, se dio cuanta que no hay alternativa mejor, ¿por qué sufrir a diario el mejor trabajo que en este momento puede tener? Y si decidió tomar las riendas porque encontró que puede mejorar, también ame lo que tiene, porque así aprenderá a amar lo próximo que tendrá.
Hay muchas cosas que se deben hacer si quiere cambiar lo que está haciendo y progresar en su vida. Quedarnos esperando que el jefe nos ascienda no será la solución. Aprender teatro, aprender a escribir un libro, escribirlo y publicarlo tampoco se hará por sí solo.
En fin tome las riendas si quiere que por lo menos uno de esos oficios que detalló se convierta en realidad. Piense que ganar dinero es el objetivo de todo trabajo, lo que sea hobby lo hará sentir bien, pero no lo confunda con trabajo. Todo trabajo que usted piense desarrollar tendrá que dejarle más dinero que lo que hoy recibe… a mediano o a largo plazo, no obligatoriamente de inmediato.
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AUMENTE SUS INGRESOS EN 20%
January 31, 2012
“El dinero nunca es suficiente”. Eso es lo que la mayoría de las personas opina sobre el instrumento de intercambio que utilizamos. Digo la mayoría porque algunos no consiguen llegar al final del mes, otros llegan con precariedad, unos cuantos ven mermados sus ahorros con el más mínimo percance, unos pocos no se conforman con lo que tienen (por más que parezca) y sólo una minoría está feliz con sus ingresos.
Hoy no me concentraré en los que están felices, hablaré de los que quieren más porque no les alcanza lo que ingresan. Recuerde que mi filosofía es que gaste menos antes de pensar en ganar más… o sea, este es un segundo paso.
Muchas veces una condición mental no nos permite aumentar nuestros ingresos. Pensamos que no se puede, o que no podemos. Muchos me preguntan qué pueden hacer, pero tienen el “no se puede” en la cabeza.
Si es empleado, tiene varias alternativas. Una es prepararse para conseguir avanzar un paso en su empresa. No es pedir aumento, es ganarse un puesto más alto. Los aumentos siempre son difíciles de obtener, mucho más hoy, las empresas tienen tablas de beneficios y les es casi imposible salirse de ellas. Si no ve las perspectivas de avance en el departamento que está, mire las alternativas en otros departamentos. Si cree que todo es imposible, entonces las puertas le llaman.
Ya sé: Es difícil conseguir otro trabajo; la situación económica no es fácil; no quiero perder mis prestaciones; quizá el otro trabajo no me guste… Si piensa así, entonces merece lo que tiene. Conozco cientos de casos de personas que han cambiado de trabajo para mejor. Le aseguro que son una minoría los que conozco que han empeorado. Y también conozco miles que sólo se quejan de su trabajo y de sus bajos ingresos.
¿Le tiene miedo a la calle? Entonces le doy otras alternativas.
Aumente sus ingresos invirtiendo tiempo: ¿Qué ya lo está haciendo? Entonces vuelva al primer paso, gastar menos, porque por más que aumente sus ingresos, siempre está acomodando sus gastos a sus ingresos.
No debe invertir su tiempo como un sacrificio ni como una inversión para el momento. Piense en un día ser libre de ese trabajo que no le remunera como usted considera debería ser justo. Piense en grande, en llegar al máximo. Piense en un gran futuro y póngale amor y entrega.
¿Qué usted hace? ¿Qué negocio conoce? Utilice sus conocimientos para desarrollarse por fuera de su empleo. Hay miles de posibilidades de ofrecer servicios extras, miles de personas lo utilizan, ¿por qué a usted no le resultará? Si tiene mucha experiencia tratando con personal puede desarrollarse, por ejemplo, como coach. Piense en su negocio propio cuando quiera salirse de la tabla de remuneración de su empresa y dar el salto a fijar usted su propio sueldo.
Las alternativas están. Existen también varios sistemas de ventas directas o de multinivel que le permiten construir su estructura sin interrumpir su trabajo, el que un día no lo necesitará a usted y lo dejará en la calle, en la que usted ahora no quiere estar. Lo importante al elegir una de esas alternativas es ver si se adecua a su estilo y posibilidades. Algunas son para vendedores de poca monta y hay que venderle a mucha gente, no todos tenemos ese deseo. Otros conllevan una inversión de tiempo o dinero, quizá no lo tenemos o lo deseamos invertir. Analice cuál método le puede llevar a su objetivo y antes de entrar véalo por dentro y hable con personas que han triunfado dentro del sistema, no sólo con el entusiasta que le intenta convencer. Si sabe de alguien que no lo logró, pregúntele el porqué y analice si a usted le pasaría lo mismo. Hay suficientes modelos, elija el que lo llevará a la cima, pero recuerde que el trabajo es suyo, el sistema es sólo una oportunidad.
Decida aumentar sus ingresos, pero decídalo en serio.
Más sobre este tema en mis libros:
–Arco Iris Financiero
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Hasta la próxima entrega
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
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NUEVO AÑO ¿Y?
January 3, 2012
Siempre recibimos deseos para el año que le toque entrar en vigencia el primero de enero, también nos ponemos metas para la nueva fecha. La retrospectiva del año que se retira el 31 de diciembre nos brinda un alivio y las esperanzas se vuelven a poner a flor de piel.
En realidad: ¿Cambia algo con la llegada de un nuevo año? ¿Es cierto o es mental el cambio?
Por mi parte creo que el calendario, el solsticio de invierno y todo lo que puede traer cambios no influyen en nada en la vida que llevamos y lo que nos espera por vivir. Los cambios los producimos nosotros, o dejamos que otros los produzcan en nuestras vidas. Es una simple actitud mental.
No me parece correcto que esperemos que las cosas cambien y no hagamos nada para que ellas sean diferentes. Dicen que el destino está hecho, pero nosotros somos que lo caminamos. Yo pienso que el destino lo hacemos al tomar cada decisión, y peor, lo mal–construimos al no tomar las decisiones.
El próximo año será bueno o será malo, pero en gran parte dependerá de cómo nosotros nos preparemos y de las decisiones que tomemos. Debemos caminar por el buen sendero, el que nos lleve al lugar que queremos alcanzar. Pocos nos empujarán para que logremos los buenos objetivos, pero muchos nos pondrán obstáculos para que no alcancemos nuestras metas.
¿Ya pensó en por lo menos cinco cosas que quiere lograr en este nuevo año? ¿Hizo su plan para llegar a ellas? ¿Les puso fecha de inicio y de final? ¿Tiene una ruta? ¿Cree que las puede alcanzar? ¿Se visualizó disfrutando del logro?
Si no lo ha hecho, le aseguro que posiblemente el 31 de diciembre del próximo año estará pensando que no logró nada, que tuvo mala suerte, que la vida le fue adversa, que otros tienen suerte… que el próximo año será mejor. Así que se quedará mirando la rueda de la fortuna desde afuera, seguirá subido en la rueda del hámster, dando vueltas y sin salir de ella, y peor, sin llegar a ningún lugar, mucho menos al que usted quisiera estar.
No es tarde, en realidad nunca lo es… tome un papel y anote las cosas que quiere lograr; hágale un plan a cada una de ellas; asígnele tiempo de su vida (pocas cosas llegan sin esfuerzo); mírelas desde afuera y sepa si es capaz de lograrla (creer es poder); disfrute del logro; luego mire el camino y disfrútelo también (la felicidad es un trayecto, no una meta… no piense que es un sacrificio el camino).
Siempre digo que “la vida es muy larga para pasarla mal… y demasiado corta para desperdiciarla”. Manos a la obra, vamos a disfrutar este año, quizás no sea el mejor, pero es el que nos regalarán el día primero de enero.
El calendario cambia, pero si nosotros no estamos contentos con lo que tenemos, sólo cambiará la fecha, pero nuestra vida seguirá igual… Nuevo año ¿Y?
Nos vemos la próxima semana
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
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Mi Luz Propia
December 28, 2011
Cuando nacemos se dice que nuestras madres han alumbrado o han dado a luz. Creo que no hay cosa más real; ellas se encargan de traer al mundo una nueva lumbrera, una que iluminará durante muchos años, aún después de despedirse físicamente de este mundo.
Luego de unos meses los recién nacidos comenzamos a ser influenciados por el mundo exterior, y nuestra luz comienza a desvanecerse o a fortalecerse. La diferencia está en quién nos rodea o de quién nos rodeamos. Algunos tenemos “suerte” y otros “mala suerte”. Unos somos vistos como estrellas y nuestra luz interna alumbra cada día con más brillo, mientras a otros nos tapan con malos presagios, como colocándonos capas que van cubriendo nuestra luz.
La realidad es que creo que todos tenemos una luz propia, y como dice la canción, “nada la puede apagar”. Estoy convencido que todos brillamos en el firmamento y que depende de nosotros quitarnos esas cubiertas que familiares, amigos, no tan amigos y profesores han puesto sobre nosotros. Y las peores, las que nosotros mismos terminamos colocando para que el último rayito de luz no pueda salir.
Lo que pasa es que dependemos de nuestra autoestima… sí, esa que tanta falta nos hace; esa que nos lleva a parecer arrogantes cuando la tenemos; esa que es tan difícil mantener en equilibrio entre lo sumiso y lo pedante.
Diría que cada uno es una luz y no que tiene una luz. Creo que los niños deben ser influenciados para que desarrollen esa luz y no para que la oculten. Y los adultos que ya tenemos esa luz oculta, necesitamos vernos por dentro y sentir esa luz que quiere salir. Entonces podremos quitar esas capas que nos cubren.
Todos tenemos muchas cosas buenas, aunque en otras quizá no seamos los más desarrollados. Hablo de la realidad que “somos” y no de lo que “tenemos”. Y más aún, quiero que seamos conscientes de lo que podemos llegar a ser. Insisto: “ser”, no “tener”.
El principal inconveniente inicia con la comparación… sí, la malvada comparación. Desde niños nos comparan con los hermanos, los primos, los compañeros del colegio, los hijos de otros y hasta los niños que son o han sido famosos. ¿Y saben lo peor? Otros padres comparan a sus hijos con los nuestros… que paradoja. Y así crecemos y nos acostumbramos a compararnos con otros para sentirnos menos. Pero, ¿saben la realidad? En verdad no nos comparamos con otros, nos comparamos sólo con una parte de los otros. Sí, tomamos una parte buena de cada uno y la comparamos con la de nosotros y así vamos por la vida comparando y comparándonos con un ser humano perfecto, uno que no existe.
Es que un niño es bueno para las matemáticas y otro para el deporte; otro es bien educado y otro disciplinado; uno es cariñoso y otro es inteligente… pero no todos son todo. Sin embargo, queremos que nuestros hijos sean como todos ellos juntos (pero sólo las partes buenas de cada uno) y no como lo que son y pueden llegar a ser.
Así mismo, queremos nosotros ser mejor que lo mejor de muchas personas juntas y no nos concentramos en vivir lo que realmente somos y en conseguir ser cada día mejores.
Nos vemos la próxima semana.
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
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¿La tristeza no tiene fin?
December 21, 2011
Escuchando esa magnifica canción brasileña de Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes, titulada “A Felicidade”, me doy cuenta que muchas personas están programadas para la infelicidad. Esta canción nos da soluciones para mantener la felicidad por más tiempo, no están muy a la vista, pero están.
La cuestión es que la letra dice “Tristeza no tiene fin, felicidad sí”. Esta es una creencia y se nos mete en la programación de nuestro cerebro y la alimentamos con cada desaliento, con cada fracaso… con cada acción negativa.
¿Por qué la felicidad tiene fin y la tristeza no? No creo que sea así, pienso que las dos tienen inicio y final, lo que nos pasa muchas veces es que recordamos la tristeza en los momentos tristes y la felicidad casi nunca. Cuando estamos felices no analizamos, sólo vivimos el momento, no pensamos en otros momentos felices. Pero si estamos tristes traemos a nuestra mente todos los momentos tristes que logramos recordar. Construimos una cadena de eventos desafortunados y saltamos los tiempos felices, haciendo que nuestra vida se vea como una sola tristeza de inicio y sin fin.
Dice la canción: “La felicidad del pobre parece la gran ilusión del carnaval. La gente trabaja el año entero por un momento de sueño, para lograr la fantasía… y todo acaba el miércoles” (de cenizas). Y es por lo general así, pasamos más tiempo sufriendo por conseguir algo, que disfrutando del instante que lo tenemos. Es que la felicidad no es un fin, es un camino. Si tengo que hacer algo para lograr lo que quiero, entonces lo que hago no debe causar tristeza ni sufrimiento.
“La felicidad es como una pluma, que el viento va llevando por el aire. Vuela tan leve, mas tiene la vida breve, precisa de viento sin parar.” Aquí está la solución… Pero cuidado, si su mentalidad es que el viento es que va llevando la pluma que representa la felicidad, entonces sólo será feliz cuando al viento le dé el deseo de soplar, o sea, estamos a expensas del antojadizo viento. Dice que necesita viento sin parar, entonces llegó la hora de no dejarle nuestra felicidad al destino… vamos a conseguir viento que no pare. O llevamos la pluma a un lugar que siempre el viento esté soplando (casi imposible que suceda, pero muy parecido a la realidad por las altas y bajas) o construimos un gran ventilador para que el viento no pare nunca. Pero en las dos propuestas que le hago estamos poniendo nosotros la piedra angular para que la pluma se mantenga volando. O sea, estamos construyendo nuestro destino.
Otra cosa… los momentos buenos son para disfrutarlos, no para hundirnos en una depresión al recordarlos, ni para estar esperando que terminen o para usarlos como arma de negociación. Sí, muchas veces le sacamos en cara al otro los momentos buenos que le brindamos, como si fuera algo que damos a cambio. Si está pensando que le da momentos buenos a los demás para luego cobrarlos… no los está disfrutando, simplemente está dejando que pasen por su vida sin usted vivirlos.
“Mi felicidad está soñando en los ojos de mi enamorada, es como la noche, pasando, pasando, en busca de la madrugada. Hable bajo por favor, para que ella despierte alegre como el día, ofreciendo besos de amor”.
Hasta la próxima entrega.
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Mi gallina de los huevos de oro
December 19, 2011
O el lechoncito que sirve de alcancía, pero la realidad es que si no ahorramos nunca podremos tener un futuro financiero promisorio. Le llamo la gallina de los huevos de oro a una cuenta especial, una cuenta que no sólo recibe los ahorros mensuales, sino que ella misma se reproduce.
Muchos dicen siempre “no se puede ahorrar con lo poco que se gana”. Si usted es de esos y está convencido de su frase y nadie lo ha sacado de ese estado y sabe que no lo sacará, entonces no tiene por qué seguir leyendo este escrito, esto está escrito para el que cree que puede encontrar soluciones, no el que busca el “no se puede”.
Muy bien, me quedé con los que quieren. Lo primero que pienso es cuánto dinero tendría si hubiese guardado el diez por ciento de todo lo que he recibido en mi vida. Sería una buena suma, ¿o no? Piense el diez por ciento de lo que las personas gastan en lujos, en bebidas, en cigarrillos, en vacaciones… No le voy a hacer que pase hambre, no le pido que deje de comer, sólo que fume menos, o tome menos, o quizás sí, si quiere adelgazar puede comer menos.
En otros artículos aclaré muy bien esto, ahora quiero dedicarme a la forma de convertir ese dinero en más dinero… es que no es sólo no gastarlo en eso que hoy lo gasta, si no lo pone en una cuenta seguro que pronto le buscará oficio a ese dinero. Abra una cuenta en la que usted coloque sus pagos que se va a hacer… oh, ¿hacerme pagos? Sí, así lo veo, tenemos que hacernos un pago obligatorio. Y lo más importante, tiene que ser al inicio, sí, cuando recibimos el dinero, no de lo que sobra. Si piensa ahorrar de lo que le sobrará al final, le doy la noticia mala, casi nunca sobra.
Entonces tenga su cuenta de los huevos de oro, una cuenta que lo que ponga en ella con dificultad saldrá de ahí. Ella crecerá y comenzará a poner huevos, entonces es hora de mudar esos fondos para inversiones que le darán más… pero no cierre la cuenta, usted seguirá con el mismo ahorro mensual, o más, seguirá pagándose a usted. Busque colocar ese dinero en inversiones de mayor riesgo, por ende de mayor rendimiento… una cuanta de ahorros nunca le dará suficiente interés para vencer la inflación. Aprenda de inversiones, converse con gente que sepa de esto, asesórese en el banco. Pero tiene que aprender de inversiones porque tendrá que poner los huevos a sacar más gallinas.
Nos vemos la próxima semana
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
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¿Hacer Lo Que Amo o Amar Lo Que Hago?
December 9, 2011
Muchas veces nos preguntamos si existe el trabajo perfecto. Vemos alrededor y nos damos cuenta que casi todos quisieran tener otra actividad en la vida con la que pudieran ganar más dinero y le resultara más divertida. Al parecer casi nadie tiene el trabajo que amaría tener.
Podemos identificar contadas personas que disfrutan lo que hacen, que irradian energía al realizar su trabajo, que contagian cuando hablan de su oficio. Esas personas aman lo que hacen, definitivamente que encontraron el trabajo que aman.
¿Es el trabajo o es la persona? Puedo observar que el mismo trabajo que hacen esos pocos que aman lo que hacen no es de tanto agrado para otras personas. ¿Tiene que darse una química especial entre el trabajo y la persona? ¿O quizá no todo trabajo es para toda persona?
Cuando las personas me preguntan que si existe el trabajo perfecto, les pregunto que cuál sería su trabajo perfecto. O no me pueden responder o simplemente se imaginan algo que no han analizado bien. Cuando detallamos ese sueño de trabajo que quisieran tener, nos damos cuenta que no es tan perfecto como pareciera.
Entonces viene la siguiente pregunta: ¿Has tenido alguna vez un trabajo que hayas disfrutado mientras lo hacías? Casi nunca ha sido el caso. Cada trabajo pasado ha sido valorado cuando el próximo aparenta ser peor. Hay casos de personas que amaban lo que hacían y les cambian las reglas de juego, eso los hace infelices. Pero esos son pocos, la gran mayoría pelea por las reglas de juego que ahora tiene y cuando tenía otras también las peleaba.
Cuando le pregunto a las personas que aman lo que hacen si han tenido algún mal trabajo, la respuesta casi siempre es: “Nunca”. Ellos han tenido la “suerte” de siempre tener trabajos que han amado.
No quiero que confundamos amar el trabajo con amar la paga. No siempre se recibe lo que uno quisiera gastar, por no decir que casi nunca. Pero eso no debe hacer que ame o no lo que haga, porque siempre se puede querer más. Si nos damos cuenta, los que ganan menos que nosotros adorarían recibir lo que nosotros ingresamos, pero los que ganan más desean lo que reciben otros.
Conseguir un trabajo que yo ame es en la mayoría de los casos una cuestión de actitud. No todo será perfecto en un oficio: o la paga, o los clientes, o el jefe, o lo que ofrecemos, o el tiempo que dedicamos, o las energías que nos cueste, etc. Nunca será perfecto, pero podemos dedicarnos a odiar lo que decidimos hacer (porque nadie nos obliga) o dedicarnos a ver cada día como una oportunidad de ser felices, como un presente que nos damos, como una parte del camino a recorrer… camino que podemos llamar, felicidad.
Más sobre este tema en mis libros:
-Mi Binomio
-¡Alcanza la Cumbre!
Adicción Al Trabajo
December 3, 2011
Una cosa es ser adicto al trabajo y otra es ser trabajo–dependiente. En la primera versión están los que creen que el trabajo no puede vivir sin ellos, mientras que en la segunda se encuentran los que creen que no pueden vivir sin el trabajo.
Hago la diferencia porque las causas que nos llevan a estas adicciones, parecidas pero no iguales, son las que debemos trabajar si queremos sobrevivir en este mundo inmundo de las presiones financieras. Sí, es que en definitiva, el gran problema del trabajo en adicción son las finanzas.
Cuando creemos que el trabajo no puede vivir sin nosotros, por lo regular, somos dueños de un negocio o empresa (bueno, la realidad es que el negocio o empresa es dueño de nosotros) y en el resto de los casos tenemos una importante posición que hace que seamos parte del corazón del día a día. Este tipo de dolencia no se quita con una terapia:
- Lo primero que hay que hacer es reconocer que pertenecemos al día a día de la empresa y que hemos logrado hacer un sistema de trabajo que lleva a la empresa a morir si no estamos (o por lo menos, eso creemos).
- El segundo paso a dar es conseguir que la empresa deje de ser dueña de nuestras acciones fuera del horario de trabajo… hay que crear un nuevo proceso que permita a la operación seguir si no estamos. Recuerde que si se enferma o deja de inhalar y exhalar, el negocio no debe morir. Entonces, el mejor momento para conseguir un éxito a pesar de nosotros no estar, es ahora.
- Tercero, ya podrá comenzar a disfrutar de horas de ocio y vacaciones…
Por otro lado, tenemos los que no podemos vivir sin el trabajo. Esto no es real, es una simple protección que buscamos y nos hacemos pasar por adictos porque es la mejor excusa para ser comprendidos:
- Algunos tenemos miedo de que si no estamos en la empresa más tiempo del necesario, un día pueden pensar que no somos necesarios.
- Otros pensamos que si no damos cada día más, la empresa no llegará a ser lo que soñamos, y si ya es lo que soñamos, entonces comenzamos a soñar más alto.
- Otros somos obligados hoy en día a estar dentro de la empresa por horas interminables… Aprovechándose del mercado laboral, las empresas les colocan más trabajo a las personas, reducen personal y le exigen más esfuerzo; todo esto para aumentar sus ingresos y ganancias, en detrimento del colaborador y su entorno. Sí, precisamente maltratando al causante de que la empresa haya crecido, con su trabajo y dedicación. Contrario a lo que se ve en el día a día, los responsables de los malos resultados son los que toman las decisiones y no controlan las ejecuciones, esos que cuando algo anda mal, echan al personal que sólo puede ejecutar esas malas decisiones.
- Existen también los que creen que sin ese trabajo morirán de hambre. Y le aseguro que si piensa así, posiblemente será así. La mala noticia es que ya las empresas no tienen corazón, no son emocionales sino racionales… Sólo tienen una hoja donde apuntan ingresos y egresos, y eso es suficiente para evaluar si necesitan o prescinden de nuestros servicios. Entonces, por lo regular, el que piensa que no puede vivir sin ese trabajo, tiende a convertirse en un obstáculo dentro de la empresa. Procure profesionalizarse y saber que puede hacer otras cosas o puede ser visto por otro departamento o empresa; de lo contrario, su dependencia del trabajo lo hará independiente, además de amargado y fracasado.
Este segundo grupo, los trabajo–dependientes, necesita de una terapia: En primera instancia, ésta no tiene que ser de un profesional de la salud mental; puede hacer un primer intento solo, dándose cuenta que realmente no tiene que seguir haciendo lo que está maltratando su salud y su Calidad de Vida. Si encuentra la razón por la que es adicto, entonces podrá trabajarla. Si no puede solo, entonces no dude en encontrar un profesional, no un amigo de esos que saben todo, de esos que a cambio de un trago le pueden arreglar el mundo.
La adicción al trabajo es un mal de nuestra época, por eso muchos países están tomando decisiones drásticas contra las empresas que la fomentan o la dejan crecer dentro de sus colaboradores. Al final, las empresas se dan cuenta que tener colaboradores sanos y felices en su vida personal es mucho más productivo.
Nos vemos en la próxima entrega.
© Ing. Diego A. Sosa. Escritor, Conferencista, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales. Owner Mercurio Entrenamiento y Consultorías S. A.
Agradecer Los Regalos
November 29, 2011
“No te hubieras puesto a eso”. No termino de entender la mentalidad de los humanos. Queremos agradar a alguien y la respuesta es una negativa. La persona nos dice con su expresión que se siente mal porque tratamos de hacerlo sentir bien. ¿O es hipocresía o falsa modestia?
“No era necesario”: Claro que no lo era, pero de todas formas lo quise hacer… agradécemelo. Simplemente quiero verte la cara de felicidad cuando lo recibes… no de congoja.
¿Será que pensamos que regalarle a alguien significa un sacrificio? Así cuando recibimos el regalo pensamos que la persona se está sacrificando y no estamos de acuerdo en ser la causa de un dolor. Pienso que esa puede ser otra de las razones.
Claro, los hombres y las mujeres no somos idénticos. Para las damas regalar está en su programación general. Para los hombres está en nuestro software de marketing y en el de obligaciones. Algunos aprenden a agradar a cada paso sin tener que pensar mucho. Para otros nos es más difícil recordar aquellas fechas importantes, como aniversarios, cumpleaños, primer beso…
Aclarado ese punto de diferencia de géneros, prosigo con la problemática de la aceptación de regalos.
Un regalo puede ser un favor. Queremos algún servicio, pero ese amigo no nos quiere cobrar… eso también es un regalo. Nos sentimos mal porque no nos cobran, nos sentimos mal cobrando. ¿Dónde está el equilibrio? Si somos los que prestamos el servicio, no aceptamos paga, pero nos ofendemos si es al contrario.
Por mi parte, trato de tener medidas para los servicios que cobro y los que no cobro. A las personas que cobro y a las que no les cobro. Para mí es complicado, soy asesor y mis consejos son parte de mi servicio. Para un médico en una reunión de amigos la salida sería, pasa por el consultorio, allá tengo los instrumentos para poderte dar un diagnóstico preciso.
Me pasa constantemente que personas a las que le he dado consejos no me quieren cobrar por algún servicio que me presten… ¿Debo pelearles y hacerlos sentir mal? Tomo la opción de hacerlos sentir bien al aceptar y agradecer su regalo. Otros me prestan servicios y por una vieja amistad o familiaridad no me quieren cobrar. ¿Tengo algo que le pueda dar a cambio? ¿O simplemente debo esperar feliz el momento de la revancha?
Hay regalos que no solicitan nada a cambio, sólo quieren ver una sonrisa en nuestras caras. Hay detalles que nos quieren llevar a una emoción positiva, que no terminen siendo un desagrado. La respuesta debería ser una gran sonrisa en nuestro corazón. Es que el regalo vino de corazón y si no fue así, se convertirá en eso al ver nuestra alegría. Por eso pienso que los regalos no deben ser por fechas comerciales ni por obligaciones de calendario. Cubrir una necesidad es más importante que un día del almanaque. La necesidad puede ser material, o simplemente la creación de una emoción positiva en la persona que apreciamos. Un regalo no es solamente algo tangible, un regalo puede darse a cada amanecer, en cada respirar, en cada contacto o pensamiento. Un simple “te quiero” suele ser un gran regalo.
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