La palabra diaria
February 12, 2010
Guía
Uno con Dios, soy sabio y comprensivo.
Antes de actuar, primero decido estar quieto y ser uno con Dios. Al hacer una pausa, tengo receptividad a la guía divina y recibo nueva comprensión acerca de las circunstancias de mi vida. Hablo y actúo con sabiduría y compasión. Soy guiado a decisiones sabias que honran mi cuerpo templo y activan la energía sanadora del amor de Dios.
Veo claramente el camino correcto ante mí y prosigo con confianza. Mi corazón está lleno de comprensión y perdón y mis relaciones personales me proporcionan gozo, consuelo y apoyo. Si alguna vez dudo de mí, recuerdo que la guía divina está siempre disponible en mí. Cuando soy uno con Dios, soy sabio y comprensivo.
Mi boca hablará sabiduría, y el pensamiento de mi corazón inteligencia.—Salmo 49:3
unity
Comments
Got something to say?



