La palabra diaria
February 23, 2010
Martes
23 de febrero del 2010
Compasión
El amor compasivo de Dios vive en mí.
Cuando mi corazón está triste, otros pueden acercárseme y consolarme. Sus palabras alivian el dolor. Su presencia amorosa me consuela. Cuando mi corazón responde al dolor ajeno, siento el amor mismo de Dios fluyendo en mí y por medio de mí.
La compasión abre nuestros corazones, y nos vuelve piadosos unos con los otros en momentos de tristeza o pérdida. No necesito sentirme solo nunca. El amor eterno y devoto de Dios está conmigo. A veces recibo consuelo y otras veces lo ofrezco.
Siento gratitud por poder recibir y expresar el amor de Dios en mis experiencias de vida. El amor compasivo de Dios vive en mí.
Porque los montes se moverán y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia.—Isaías 54:10
unity
Comments
One Response to “La palabra diaria”
Got something to say?




Por que no:)